Congreso Instituto de empresa familiar

Comienza en Toledo el XX Congreso Nacional de la Empresa Familiar, organizado por el IEF y patrocinado por KPMG y Banco Santander

La Empresa Familiar advierte que sin confianza y estabilidad peligran el crecimiento económico y la sostenibilidad del sistema de protección social

  • El presidente del IEF asegura que “una empresa es como un árbol: si no cuenta con las condiciones adecuadas es imposible que crezca. Y cuando no crece, normalmente no da frutos y acaba muriendo”.
  • Ignacio Osborne pide a las Administraciones Públicas que escuchen a las empresas, “para poder explicar mejor cómo funciona la economía real, en un mundo cada vez más competitivo”.
  • Insta a los partidos políticos a buscar un acuerdo, en el marco de la Constitución, para la crisis creada en Cataluña: “Nosotros y nuestras empresas les ayudaremos en todo lo que podamos, pero España necesita una solución política estable cuanto antes”.

 

Toledo, 2 de octubre de 2017. Hoy ha dado comienzo el XX Congreso Nacional de la Empresa Familiar, organizado por el IEF, con la colaboración de la Asociación de la Empresa Familiar de Castilla-La Mancha, y patrocinado por KPMG y Banco Santander, y que, bajo el lema “Celebrando la Historia, Creando Futuro”, reúne en el Palacio de Congresos de Toledo a más de 500 empresarios familiares, representantes del tejido productivo de todas las comunidades autónomas.

En el acto de apertura han participado el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, el presidente de KPMG en España, Hilario Albarracín, el consejero delegado de Santander España, Rami Aboukhair, y el presidente del Instituto de la Empresa Familiar, Ignacio Osborne.

En su intervención, Ignacio Osborne ha hecho un repaso al cuarto de siglo transcurrido desde el nacimiento del IEF, un periodo en el que España ha sufrido una profunda transformación económica y social, a la cual han contribuido de manera determinante las empresas familiares. También ha habido momentos malos, aunque ahora, en su opinión, la situación económica ha mejorado y se ha recuperado la confianza.

La importancia de las reformas

“Cuando se llevan a cabo las reformas adecuadas –ha dicho Osborne-, las empresas respondemos, invertimos y creamos empleo” y ha recalcado este último punto, con insistencia: “Sí, somos las empresas las que creamos empleo. Las que existimos desde hace años y las de nueva creación. Muchas veces se habla en abstracto y se dice que se han creado 500.000 empleos, y no se han creado solos; los hemos creado las empresas gracias a que han mejorado las condiciones en las que trabajamos”.

En este mismo sentido, ha destacado la importancia de contar con “un buen marco de relaciones económicas, legales y administrativas que generen seguridad y confianza para poder invertir a largo plazo” y para ilustrar esta aseveración ha puesto el ejemplo del árbol que sirve de símbolo al IEF: “Una empresa es igual que un árbol; si no cuenta con las condiciones adecuadas, es imposible que crezca. Y cuando no crece, normalmente no da frutos y acaba muriendo”.

“Las empresas –ha dicho- somos la piedra angular de la economía, las que hacemos que la economía crezca, las que creamos empleo, las que generamos ingresos para la Administración Pública y las que permitimos garantizar la sostenibilidad de nuestro sistema de protección social. Y sólo pedimos que se nos escuche, para poder explicar mejor cómo funciona la economía real, en un mundo cada vez más competitivo”.

Valores vigentes 25 años después

Osborne ha hecho también referencia a los valores que inspiraron hace 25 años la fundación del Instituto, hoy plenamente vigentes, y que “son los mismos que nos enseñaron nuestros padres y nuestros abuelos: el esfuerzo, la constancia, la ética, la disciplina, la austeridad, la asunción de riesgos, o el compromiso con el entorno social y el territorio”. Todos ellos, ha dicho, “deberían ser los mismos ahora y dentro de otros 25 ó 100 años. La estabilidad en valores, igual que la estabilidad económica, genera confianza y contribuye a construir una cultura empresarial imprescindible para el progreso y el bienestar social”.

El presidente del IEF se ha referido también a la situación que vive Cataluña en estos momentos, y lo ha hecho usando a la ciudad de Toledo como referencia. En su opinión, no hay ningún sitio como la capital de Castilla-La Mancha, para hablar de diálogo. “Si Toledo simbolizó durante muchos años la armonía y tolerancia entre diferentes culturas, la Constitución es hoy, después de cuarenta años, el mayor símbolo de convivencia en nuestro país”, ha dicho.

“Los empresarios sostenemos que la incertidumbre es el peor enemigo del desarrollo económico. Tenemos las herramientas, las normas y los foros para el diálogo, para escuchar, para explicar los diferentes planteamientos políticos y para llegar a consensos. Estas normas, este marco legal, son las que nos han permitido avanzar y progresar, porque la seguridad jurídica es uno de los grandes pilares sobre los que se asienta la confianza”, ha señalado Osborne.

En su opinión, además, se trata de una cuestión de voluntad. “Las empresas familiares, a lo largo de su historia, convivimos con un adjetivo, difícil, y no nos gusta la gente que se excusa en otro adjetivo, imposible”, ha dicho.

Osborne ha recordado que “el Instituto, desde su creación, ha dado siempre su opinión independiente a todos los partidos políticos relevantes”. Y en este sentido, ha concluido con un nítido llamamiento dirigido a estos mismos partidos políticos: “El IEF siempre les ha insistido en la necesidad de buscar consensos y amplios acuerdos políticos en aquellas cuestiones de especial interés para el país. Nosotros y nuestras empresas les ayudaremos en todo lo que podamos, pero España necesita una solución política estable cuanto antes”.

Innovación para un futuro humano

Aparte de la ceremonia inaugural, el programa de la primera jornada del XX Congreso Nacional de la Empresa Familiar está compuesto por la conferencia “Innovación para un futuro humano” a cargo de Cristina Garmendia, presidenta de la Fundación Cotec, presentada por Aurelio Vázquez, presidente de la Asociación de la Empresa Familiar de Castilla-La Mancha.

La jornada continúa con el dialogo entre Howard Schultz, presidente de Starbucks, y Plácido Arango, presidente del Grupo Vips. La sesión vespertina incluye la ponencia “25 años: ¡cómo hemos cambiado!”, protagonizada por el humorista Carlos Latre.

El segundo diálogo empresarial que cierra la primera jornada del congreso está protagonizado por Alexandre Ricard, presidente de Pernod Ricard, e Ignacio Osborne, presidente del Instituto de la Empresa Familiar y del Grupo Osborne.

Formación, Talento y Empleo

Mañana, 3 de octubre, está previsto que abra la segunda jornada el director general del IEF, Juan Corona, que presentará un avance de las líneas maestras del estudio “Formación, talento y empleo” que actualmente está elaborando el Instituto de la Empresa Familiar.

La historia del IEF en su XXV aniversario centrará seguidamente el coloquio entre Mariano Puig, ex presidente de Exea Empresarial y uno de los fundadores del Instituto de la Empresa Familiar, e Ignacio Osborne.

Tras esta intervención, tendrá lugar la mesa redonda “La empresa familiar: un compromiso con el crecimiento” en la que intervendrán  María Helena Antolín, vicepresidenta de Grupo Antolin, Rosa Tous, vicepresidenta de Joyería Tous, y Manuel López Donaire, Consejero Delegado de Delaviuda Confectionery Group, moderados por la periodista Isabel San Sebastián.

Posteriormente, el presidente del IEF, Ignacio Osborne, clausurará el congreso.

Descargar encuesta interactiva