Clausurado en el Palexco de A Coruña el XIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar


Clausurado en el Palexco de A Coruña el XIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar, organizado por el IEF y patrocinado por el Banco Santander y KPMG

LA EMPRESA FAMILIAR PROPONE MEJORAR LA EDUCACIÓN Y SIMPLIFICAR LA ADMINISTRACIÓN Y EL SISTEMA FISCAL PARA CRECER Y SER MÁS COMPETITIVOS

  • “Llevamos muchos años oyendo hablar de simplificación administrativa, pero mientras no abordemos este asunto de verdad, la burocracia seguirá siendo un lastre para que las empresas puedan crecer más”, asegura Ignacio Osborne.
  • “Crecer de forma sostenida equivale a caminar juntos, empresas, trabajadores y Administración, y hacerlo combatiendo entre todos el paro y las desigualdades”, señala el presidente del IEF.

A Coruña, 18 de octubre de 2016. “El crecimiento empresarial es algo de lo que toda la sociedad española se beneficia. Un crecimiento sostenido y sostenible implica un crecimiento basado en la rentabilidad, en la mejora de la competitividad y en el compromiso con el entorno. Sin rentabilidad no hay incentivo a la inversión y si no hay inversión no hay empleo ni se puede garantizar un modelo social como el actual”. Así lo ha asegurado hoy Ignacio Osborne, presidente del IEF, durante la clausura del XIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar, que, con el patrocinio de Banco Santander y KPMG y la colaboración de la Asociación Gallega de la Empresa Familiar, se ha venido celebrando desde el pasado domingo en A Coruña y en el que han participado más de 500 empresarios familiares procedentes de toda España y pertenecientes a todos los sectores productivos.

El crecimiento, según Osborne, es un objetivo común, en el que la Administración y los agentes sociales y políticos “debemos ir de la mano, porque todos somos responsables de los éxitos o los fracasos futuros”. En este sentido, el presidente del Instituto de la Empresa familiar ha destacado la existencia de una serie de factores que influyen en la dimensión empresarial y sobre los que es necesario actuar para mejorar la competitividad.

Capital humano

El primero de ellos es el capital humano. “Invertimos miles de millones de euros en educación, pero sigue sin existir una verdadera vocación empresarial asentada en la sociedad”, ha asegurado, al tiempo que recordaba que “la tradición familiar” es probablemente el único catalizador de valores como el amor por el trabajo, el espíritu de sacrificio, la ilusión por emprender un proyecto propio o la confianza en uno mismo. “Y eso es algo que debería preocuparnos”, ha dicho.

Otro factor determinante para el crecimiento es el sistema fiscal. “Un marco fiscal sencillo y moderado promueve la existencia de empresas dinámicas, con capacidad de generar empleo y recursos públicos, así como una mayor estabilidad empresarial, evitando elevadas tasas de mortalidad, especialmente en épocas de crisis”, ha dicho.

Complejidad fiscal

En España, sin embargo, la elevada complejidad fiscal obliga a las empresas a recurrir a profesionales para poder abordar los permanentes cambios normativos. “¿Cómo puede una pequeña empresa familiar estar al corriente del Boletín Oficial y llevar un negocio al mismo tiempo?”, se ha preguntado Osborne, quien ha asegurado que este es un sistema que lastra, por tanto, de manera especial, a las pymes, que cuentan con menos recursos y herramientas para abordar los altos impuestos y la complejidad normativa.

El tercer elemento que según Osborne hay que revisar es la Administración Pública. “El ciudadano y las empresas nos vemos atrapados en un sistema cada vez más exigente y menos autocrítico, en el que deberíamos, sin embargo, tener un papel más preponderante en la gestión y elección de los servicios públicos. Necesitamos, además, una Administración preparada para afrontar los cambios que impone un mundo digital y globalizado”, ha dicho el presidente del IEF, quien ha recordado que “llevamos muchos años oyendo hablar de simplificación administrativa, pero mientras no abordemos este asunto de verdad, la burocracia seguirá siendo un lastre para que las empresas puedan crecer más”.

Otro de los grandes retos de este país, según Ignacio Osborne, es el funcionamiento del mercado de trabajo. “No es razonable asumir tasas de paro que duplican a las europeas como si fuera algo normal, ni tampoco que la destrucción de empleo sea el principal remedio a los momentos de dificultad”, ha dicho.

El último factor determinante del crecimiento empresarial citado por el presidente del IEF es la investigación, desarrollo e innovación. “Mientras que países como Estados Unidos o Gran Bretaña dedican el 60% de sus inversiones a activos intangibles, entre los que se incluye fundamentalmente la I+D+i, en Europa sólo se invierte el 40%. Este factor es cada vez más relevante para crecer en un mundo globalizado, y por supuesto, el tamaño, es un elemento determinante”, ha dicho.

Objetivo para los próximos años

En definitiva, Osborne ha asegurado que “cuanto mayores son las empresas, mayor es su capacidad para invertir en I+D+i, su especialización, su productividad, la formación de sus empleados y, en general, su capacidad para competir en los mercados internacionales”. Este debe ser, por tanto, “uno de nuestros principales objetivos para los próximos años”, ha dicho.

En su opinión, “hay que ir hacia un modelo con una estructura flexible y competitiva, que nos permita adaptarnos a las circunstancias cambiantes del entorno y que impulse la estabilidad en las empresas, evitando así la destrucción masiva de empleo en épocas de dificultad”. Esto es algo que, según él, las empresas familiares “entendemos bien y es una de las razones por las que cada vez se nos tiene más presentes, tanto en Europa, como en España”.

Osborne ha destacado en otro momento de su discurso que con el lema del Congreso “Crecimiento con Raíces”, el IEF ha querido dejar patente que “la empresa familiar tiene un compromiso claro con la rentabilidad, pero también con el entorno y la realidad económica y social”. Así, ha recordado que existe un proverbio que dice que “si quieres ir rápido, camina solo, pero si quieres llegar lejos, camina acompañado”. Esta frase, según él, resume la filosofía de las empresas familiares más longevas: “Crecer de forma sostenida equivale a caminar juntos, empresas, trabajadores y Administración, y hacerlo combatiendo entre todos el paro y las desigualdades”.

Finalmente, Ignacio Osborne ha emplazado a los más de 500 empresarios familiares presentes a asistir al Congreso del año que viene, que se celebrará en Toledo y coincidirá con el 25 aniversario de la creación del Instituto de la Empresa Familiar.

Compromiso con el crecimiento

Con anterioridad a la clausura, en la sesión de la mañana los congresistas han podido escuchar la conferencia “Propietarios estrategas”, de Ernesto Poza, profesor emérito de la Thunderbird School of Global Management. Posteriormente, el director general del IEF, Juan Corona, ha presentado un avance del estudio “La dimensión empresarial como factor de competitividad”. A continuación ha tenido lugar el diálogo entre Jean-Charles Decaux, presidente del Consejo y consejero delegado de JCDecaux, y Fernando Rodés, consejero de ISP. Tras esta intervención, la mesa redonda “Compromiso con el crecimiento” ha contado con Clemente González Soler, presidente del Grupo Alibérico, Jorge Sendagorta, presidente y CEO de Sener, y José Moya, presidente de Persan, moderados por Olga Abad, directora de Empresas de Banco Santander.